
Buceando por la red me he encontrado con un artículo que escribió Quetzal -uno de los redactores de VicioJuegos- allá por el año 2005 (anda que no ha llovido ya…) sobre cómo debería redactarse una crítica sobre videojuegos, eso sí, en un tono de humor que lo hacía único en aquel entonces
Me resultaba curioso extrapolar su punto de vista en 2005 pensando en fechas de 2011, para ver si las cosas han cambiado en algo o no…Sin más dilación, y tras obtener el permiso de los responsables de viciojuegos, os ponemos el artículo íntegro con la esperanza de que os guste tanto como me ha gustado a mí:
Pues sí, bienvenidos a ese tipo de posts de “me aburro”. Aunque este es útil, no creáis, porque un servidor -el mejor redactor del mundo- os va a enseñar a escribir críticas como Dios manda. Antes, por supuesto, debemos contar con la opinión de un experto, tal y como el profesor Hans Brieshlow Kappus, doctor en sabiduría universal en la universidad de Berlín del este con la palabra “Glasnost” en la matrícula, casado con una inmigrante turca y amante de la música de Frank Sinatra, aunque escucha a DJ Tiesto cuando nadie le mira.
“Creo que los artículos de Quetzal son sin duda alguna toda una muestra de profesionalidad y elocuencia y merecen el respeto de todos los hombres y mujeres de este planeta, especialmente de aquellos llamados “Vito”. Es sin duda alguna un erudito en los temas tratados, y su escritura es un ejemplo ideal a seguir para todos los amigos del pensamiento hegeliano, no sin olvidar aquellos tintes de positivismo lógico en los pies de foto. Creo sin dudarlo que artículos tales contribuirán en un futuro a la emancipación del individuo sobre la arquitectura firme y alienante del estado moderno, así como la rebelión contra el precario sistema económico, pero no desde una corriente marxista, sino desde la izquierda romántica idealista de Schiller, Fichte o Hölderlin. Pero qué carajo, voten al partido Nacional Socialista en las próximas elecciones.”
- Hans Brieshlow Kappus, Dier Subanstrujenbajen Chornlice, 30 de febrero de 1935
Recordad, si lo dicen los intelectuales, es verdad.
Y ahora comenzamos, ¿Qué es una crítica de videojuegos? ¿Alguien me puede contestar? ¡A ver, Billy el Conejito Suave, tú que levantas la mano! ¿Qué es una crítica!?
- “Yo lo sé, una crítica es un artículo redactado en torno a un producto o servicio- en tu caso un videojuego- en el que el crítico- supuestamente docto en la materia, aunque muchas veces no sea así- expone las razones según las cuales el producto es o no recomendable al consumidor destinatario de la crítica. De esta forma, el consumidor sabe si el producto que se dispone a comprar o el servicio que se dispone a pagar merecen el precio, o si por lo contrario el caso no es tal”
Muy bien, Billy, tienes muchos huevos para levantar tu corta patita y mirarme con esos ojos risueños…¡¡¡Y LUEGO EQUIVOCARTE!!!
/me pulsa un botón, y dos culturistas entran a apalizar a Billy hasta transformarlo en una miserable pulpa palpitante y sanguinolienta
Lo que Billy nunca podrá oír es el por qué de su equivocación. Una crítica no es lo que decía el pobre Billy, Una crítica, niños, es un pretexto para demostrar que sabes más que nadie, y que todos los lectores están por debajo vuestro, porque no contemplan vuestra genialidad.
/me toca el cadáver de Billy con un palo
Vamos a ver, lo importante al hacer una crítica es demostrar que, pase lo que pase, el vulgo tiene el gusto en el culo y tú eres un profesional exquisito. Para escribir una crítica no hace falta fijarse en la calidad del juego, de hecho, no hace falta ni jugar al juego. Como crítico, debes ser consciente de que estás escribiendo críticas a algo que tú nunca llegaste a hacer porque eres un perdedor miserable y sin talento. Podrías estar ganándote la vida con actividades más nobles como el crimen organizado, la inspección de hacienda, la televisión o la policía, pero no, estás ahí lapidando gustosamente y con chistes malos el esfuerzo de otros. Y como ser frustrado que eres, necesitas sentirte por encima de todo el mundo para que se te quiten las ganas de suicidarte, la idea de que eres un ser gris, estúpido, patético e ignorante. No, no, tú eres el Torquemada del capitalismo. Aunque no puedes matar a nadie, pero bueno, a lo mejor logras que se suiciden. O que se enfaden y escriban cosas como estas:
“se lanzaron
a disputar mi pobre poesía
a las sencillas gentes
que la amaban:
y la hicieron embudos,
la enrollaron,
la sujetaron con cien alfileres,
la cubrieron con polvo de esqueleto,
la llenaron de tinta,
la escupieron con suave
benignidad de gatos,
la destinaron a envolver relojes,
la protegieron y la condenaron,
le arrimaron petróleo,
le dedicaron húmedos tratados,
la cocieron con leche,
le agregaron pequeñas piedrecitas,
fueron borrándole vocales,
fueron matándole
sílabas y suspiros,
la arrugaron e hicieron
un pequeño paquete
que destinaron cuidadosamente
a sus desvanes, a sus cementerios”- Pablo Neruda, Oda a la crítica
¿No es precioso? Pues ya sabes lo que te toca hacer, tienes que escupir videojuegos con suave benignidad de gatos, sea lo que sea lo que quiere decir eso.
¿De qué se trata esto, pues? Pues de como tenemos que evaluar un videojuego. Tenemos ahora varias opiniones:
- La del populacho: ellos no saben nada de videojuegos.
- La de los críticos populacheros: el populacho hecho crítico.
- La de la crítica: osea, tú. El resto no valen nada.
Pues bien, debemos evaluar entonces el videojuego en torno a estos parámetros: si el videojuego es excelente, pero ha sido publicitado mediante extremísimo hype, y todos los usuarios han estado poniendo emoticonos de lobotomía () en torno a él, debéis tacharlo de lo que es: un juego casual. Una basura hecha para las masas, algo que un verdadero intelectual nunca reconocería como entretenimiento, sino como alguna basura aburrida por su claro enfoque a la masa ignorantes a las cuales les es vedado el arte auténtico. ¿Qué es Metal Gear Solid? ¡Es basura! Un juego sin ninguna clase de mérito, de hecho podéis hacer cachondeo super jocoso diciendo cosas como “es la versión de John Woo del escondite”. ¿Te vas a gastar dinero en jugar al maldito escondite, con un argumento de serie B sobre clones y chorradas? Para eso juegas con tus primitos de seis años y te alquilas “The Replicant” de Van Damme, que te cuesta menos. Así ya tienes Metal Gear Solid a bajo precio. Y dura más. Y así sales a la calle, nerd. Y total, eso no es un juego, es una película, y además mala: si quieres ver algo bueno, haz el favor de alquilarte algo de la Nouvelle Vague y déjate de chorradas.
Bien, he ahí un ejemplo de un juego que hay que poner a parir. Que se joda Konami, por publicitarnos su basura hasta en la puta sopa, joder. ¡Nos la suda que Snake lleve más pelos en la cara en esta versión que en la otra! ¡Nos la suda que el próximo Silent Hill vaya a dar incluso menos miedo que a cuarta entrega!
En cambio, supongamos lo siguiente: una empresa japonesa con un nombre impronunciable saca un juego de, por ejemplo, reventar granos de pus y comer panceta. Eso no es meramente un juego, es una leyenda. ¿Cuantos juegos de granos de pus existen? Ninguno. Es una idea novedosa, brutalmente diferente a todo, una idea que debería cambiar la historia de los videojuegos si la gente no fuese tan estúpida. ¿Qué es reventar un grano de pus? ¡Es un acto de dialéctica hegeliana! La tesis de la piel en tensión por la antítesis de la pus, que acaba desgarrada en la síntesis de piel y pus. Reventar un grano de pus es una expresión de la historia, es un símbolo de progreso, es una apuesta por el positivismo, y además queda muy mal en tu cara, así que también tiene una dimensión estética, por ende no deja de ser, en cierto modo, poético. Si Einsestein viviese todavía, haría películas sobre granos de pus reventando al ritmo. ¿Y la panceta? Bueno, la panceta es una estrategia comercial para conseguir más compradores, porque a fin de cuentas tiene un papel muy secundario. Es como si decimos que en la última película de Godard sale Brad Pitt, para que vayan adolescentes histéricas y luego se enteren de que Brad Pitt está de fondo en una escena. ¡Ja! Y al final, además. Se jodan, han visto cine de calidad. Lo mismo pasa con la panceta, a todo el mundo le gusta la panceta. Este juego es una obra de arte, joder. Por eso no gusta a nadie.
Finalmente, recordad una regla importante: uno de cada cinco juegos casuals que os lleguen debe tener una puntuación alta. ¿Razón? Pues porque así os seguirán leyendo, “bueno, es un capullo, pero puso bien a Dragon Ball: Final Bout, mi juego favorito, porque la gente pasa de ser japonesa a ser aria”. De todas maneras, si el juego es bueno- en el sentido casual- mejor. Luego está el poner a algunos juegos simplemente malos buenas puntuaciones a veces, para aparentar aquello del “nunca deja de sorprendernos, y es cierto que este juego al que todos han puntuado fatal es super-alternativo”.
Y finalmente, recordad: comparadlo todo con Ico.
Y ahora, señores, me dispongo a hacer algo útil, como vida social.
Agradezco a todo el staff de VicioJuegos la buena acogida que ha tenido entre ellos mi propuesta de plagiar íntegramente uno de sus artículos, y especialmente a Quetzal por haberlo escrito en su día; Si queréis leer su entrada original, podéis hacerlo aquí.
Tako-kun dice : Como lo veis, queridos pulpofritos? Yo creo que las cosas no han hecho si no agudizarse. Desde que el amigo Quetzal escribió estas líneas, ha proliferado la creación de blogs de videojuegos como churros (entre los que nos incluimos) y en el que, para destacar del resto, hay que ser algo más personal.
Pero la gran profecía de la que nos hablaba aquí el amigo se ha cumplido a rajatabla, pues ahora hay que sepultar y criticar a todo lo que, por tener acabados multimillonarios y exquisitos y suponer un juego “pelicula taquillera de Hollywood” ya son mierda, como si pidieras un san jacobo con patatas fritas en el restaumierda del Ferran Adrià ese. Ahora (para algunos) lo único digno de jugar ha de ser de rollo retro (8 bits a poder ser), y llevar la coletilla indie











